viernes, 15 de enero de 2010

Chapter 9

Faltaba poco para que alguien tocara mi puerta a decirme que ya era la hora. Mis cálculos no fallaron, deje pasar a quien golpeaba. Me lleve una gran sorpresa.

Denisse: - Abi, no quiero molestarte pero los chicos ya están listos abajo esperándote.
Abi: - No tengo ganas de ir… no se como decírselo a Nicholas – dije mirando las sabanas.
Denisse: - Hable con tu mamá y me contó lo sucedido en Londres – no pude evitarlo, sollocé.
Abi: - No estoy preparada, no me siento segura acá todavía – se sentó en mi cama y acaricio mi cabeza.
Denisse: - Nick… esta dispuesto a ayudarte, dale una oportunidad – dijo sonriendo.
Abi: - Me cambio y bajo – dije mientras me levantaba.

“Dale una oportunidad”
. Era lo que yo pensaba? No lo se, pero estaba dispuesta por UN minuto en mi vida, olvidarme de Alex. Deje el celular apagado en la mesita de luz. Busqué en mi ropero algo para ponerme. Siempre me vestí de acuerdo a mi estado de animo, asi que un vestido strapless negro estaba acorde. Unos zapatos con no mucho taco. El pelo semi recogido. Un poco de base y delineador. No esperaba encontrar un chico que me traiga a casa después de la fiesta, así que estaba lista.
Baje las escaleras, y alli se encontraban mis nuevos amigos. Joseph con unos jeans bastantes ajustados para mi gusto, una musculosa blanca y una campera de cuero negra arremangada a la altura de los codos. Nicholas, impecable. Jeans, una camisa rayada celeste con cuello blanco abrochada recien en el cuarto botón. Camine esta el sillón y tosí un poco para avisar que ya estaba ahí. Denisse nos saludo, Joseph abrió la puerta y ahí se encontraba un grupo de chicas esperándonos. Dos de ellas se colgaron a Joseph como si fuera el último pedazo de carne en la carnicería un domingo al mediodía. La otra parecía coquetear con Nicholas. Me las presentaron, pero no recuerdo sus nombres.
Nos dividimos para poder viajar ya que todos juntos no entrábamos.
Opte por ir en el auto de Nicholas, pero nadie más eligió esa opción. Ya que todas las huecas quisieron ir juntas en la camioneta de Joseph.

Nick: - Te ves muy bonita, solo hace falta que pongas esa sonrisa que tanto me gusta y cartón lleno – dijo fijando su mirada en la mía.
Abi: - Vos también estas muy elegante se suponía que era una fiesta común – dije mirando por la ventanilla, era obvio que me había sonrojado. No solía decir piropos a los chicos, solamente a…
Nick: - Soy de tener estilo – dijo alardeando y luego soltó una pequeña risa.
Abi: - Se nota Nicholas, se nota – dije riendo también.
Nick: - Primero, gracias por esa sonrisa, y segundo no me digas Nicholas, lo odio – dijo frunciendo el entrecejo.
Abi: - Ok, y como es que te dicen?
Nick: - Mi apodo es Mr. President. Pero es solo en broma. Nick estaría perfecto, sonas muy formal diciéndome mi nombre entero – de nuevo sus ojos café se cruzaron con los míos. No pude evitar sonreír era tan bonito.

Llegamos a la casa de su amigo Frankie. Que digo casa, eso era casi una mansión. Justo atrás nuestro llegaba la camioneta de Joseph con la música a todo volumen. Las barbies bajaron y se unieron con nosotros para entrar todos juntos. Lo único que mis ojos podían ver era alcohol. Hacia donde miraras ahí estaba, esperándome. Pero opte por ir a demostrar mis ‘no’ habilidades en el baile con los amigos de los chicos. Todavía no recuerdo los nombres, y creo que ellos no podían ni recordar su propia cara. Me divertí mucho bailando con Joseph y sus amigas no parecían tan huecas después de todo.
Nick se había perdido, trate de buscarlo por la multitud. Y en eso termine perdiéndome. Subí varias escaleras y con lo único que me encontré fue con varias habitaciones, en una de ellas había una fiesta de tequila. Y como dije, el alcohol estaba ahí esperando por mi, para llevarse los malos recuerdos de mi mente. Decidí entrar a la ronda y no pare hasta los seis tequilazos.
Como pude me pare y salí de la habitación. Necesitaba encontrar a alguien. Pero mi coordinación no ayudaba mucho. Tropecé con algo, mejor dicho con alguien y caí sobre el. Dios me escucho. Era Joseph, tirado en el suelo, supongo que con muchos mas tequilas de los que yo podia tener en mi cuerpo. Trate de fijarme si estaba despierto, y parecia que si, ya que escuchaba su voz como a quinientos kilómetros de distancia. Como pudo él se levanto, y me ayudo a mi tironeando de mi débil brazo. Quede estampada contra su pecho, trate de alejarme pero no me lo permitió ya que me abrazo fuerte por la cintura con un brazo.

Joe: - Me dejas hacer algo? – dijo mientras miraba alrededor suyo, fijándose algo… no se.
Abi: - Si, bajame – le dije intentando separarme de esos súper formados pectorales.
Joe: - No – y soltó una carcajada.
Abi: - Joseph, soltame o voy a empezar a gritar – dije abriendo la boca simulando un grito? Poco entendía lo que hacia.
Joe: - Joseph, me encanta que me digas asi, decimelo una vez mas – dijo poniendo su boca de costado y subiendo una ceja. Podía ser mas sexy?.
Abi: - Joseph

Si, creo que fue lo ultimo que dije antes que me comiera la boca, literalmente. Pude tocar el suelo con los pies, mientras que me arrastraba hacia la pared, sin dejar de besarnos. Su cuerpo caliente se apego al mio y por inercia cruce mis brazos por su cuello. Dibujaba garabatos sobre el y podia sentir como se le erizaba la piel. Él se entretenía dejando besos por mi cuello mientras que sus manos subian y bajaban sin sentido por mi espalda y abdomen. Hormonas encendidas y alcohol no son mejores amigos. Pero alcohol y olvido si. Y eso era lo que estaba pasando, quede perdida en los dulces labios de Joseph. Sabian a melón, tenia entendido que era lo unico que se bebia en la habitación de al lado. Recorria lujuriosamente mi paladar con su lengua y lo unico que hacia era llevarme a querer mas, mas de él. Podia sentir su respiración agitada y pequeños gemidos cada vez que mis dientes se tentaban a morder alguna parte de ese hermoso cuello decorado con los mas sensuales lunares que jamas haya visto. Agarró cada una de mis piernas con sus fornidos brazos y me dio el impulso para poder con ellas rodear su cintura. Asi camino hasta encontrar una puerta, la cual abrio y cerro detrás de mi. Ahí nos encontrábamos, dentro de lo que parecia un baño. Tratando de no caerme saque su campera de cuero y la tire en el piso. Sin dudarlo Joseph empezo a bajar mi vestido repartiendo besos humedos por mi piel después de cada centimetro de tela que desaparecia. Pude sentir como se humedecia su musculosa al sentirla mojada sobre mi, ya que sudaba como si fuera su ultima vez. No sabria decir porque, porque parecia estar muy borracho para estar nervioso. Aparte se notaba que tenia experiencia. Tome su pequeña musculosa por la base y la saque del camino que me impedia ver ese cuerpo tallado por el mismisimo Dios. Jugue un rato con el boton y cierre de su jean y afortunadamente podia sentir su ereccion bajo mis manos. Estaba a punto de volverse loco. Decidio tomar revancha jugando con el broche de mi corpiño, pero perdio al sacarlo del camino, sin hacerme esperar. Rapidamente llevo sus manos hacia mis pechos proporcionandome una mezcla de lujuria y placer que nunca en mi vida habia sentido. Lo unico que podia hacer era ahogar mis gemidos mordiendo sus hinchados y rojos labios. Agarro una de mis manos y la llevo hacia la parte de su cuerpo que mas me necesitaba. Sentirlo de esa manera me hizo un cable a tierra. Pude ver mi otra mano agarrada de su cuello y ahí mi anillo. Esto no podia llegar mas lejos. Tenia que pararlo.

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