viernes, 15 de enero de 2010

Chapter 7

Me desperté a la madrugada al sentir como se cerraba mi puerta. Me mire. Estaba adentro de mis sabanas con mi pijama amarillo de Bob Esponja. Como había sucedido todo eso? Me levante rápido para mirar por el pasillo, pero no había rastro de ningún tipo de individuo. Fui al baño a cepillarme los dientes cuando sentí un movimiento allá afuera.
Espíe por la mirilla era Joseph, se dirigía hacia mis ojos. Abrí la puerta abruptamente. Se asustó el pobre, y no hice más que largar una sonrisita.

Joe: - Que pretendes matarme? – dijo riendo conmigo.
Abi: - Jajaja, no, no tengo la culpa que quieras venir al baño justo cuando estoy yo
Joe: - Que pensas que estoy persiguiéndote? – dijo estirando una sonrisa bastante seductora para mi gusto.
Abi: - No, no pero solo me preguntaba porque tengo este pijama puesto – dije mirándolo desafiante.
Joe: - Que? – dijo haciéndose el desentendido, mas bien parecía desentendido
Abi: - Nada deja, buenas noches – dije dirigiéndome a mi cuarto.
Joe: - Que sueñes con los angelitos – rió.

Si él no había sido quien cambio mi ropa, entonces quien?. Mamá seguro quiso venir a hablar conmigo, pero como yo estaba en el quinto sueño, me cambio la ropa mojada y se fue. Ahora ya me había desvelado, mire el celular las 4:27 AM. 0 mensajes nuevos. 0 llamadas perdidas. Llamé al primer nombre de mi lista de contactos. Alex. Sonaba, sonaba y no atendía. Corté. Llamé de nuevo, y lo único que escuche fue el contestador automático. Dejé mi mensaje después de la señal, que decía: “Te extraño, cada parte de mi corazón lo hace. Cada centímetro de mi piel necesita tu roce. Llamame, quiero escuchar tu voz. Te amo mas que a nada en el mundo”. Corté de nuevo. Me hundí en mi llanto, como lo venia haciendo hace unos días atrás. Y caí en un profundo sueño.

Otra vez la puerta… se abría? Abrí los ojos y pude verlo dejando mi ropa mojada de la noche anterior, limpia y seca arriba de la silla de la computadora. Había sido él? Dios que vergüenza. Estaba segura de que no iba a bajar a desayunar esa mañana, menos con el pijama de Bob puesto.

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