4 AM. Quien tiene el descaro de mandarme un mensaje a esta hora?. “Estamos en la casa de Natalie, no queres venir? Quiero verte hermoso”. Ella me habia dejado y ahora queria verme? En que planeta vivimos, por amor a Dios. Me di vuelta e intente conciliar el sueño de nuevo, pero no podia. Flashbacks venian a mi cabeza, como rafagas, rapidas pero bien claras. Podia en la oscuridad de mi habitación ver su sombra, sentir su aroma. Me daban escalofrios de pensar en las veces que la tuve en mis brazos. Las veces que me habia perdido en su largo y rubio cabello ondulado. No es tan facil olvidar a aquel amor, aquel primer amor. Me di vuelta otra vez en la cama y agarre mi celular. Tipeé palabras. Dirian algo como “No puedo, estoy solo en mi cama intentando dormir. Arreglamos para otro dia”. Para que habia puesto eso, sabia cual iba a ser la respuesta, pero me equivoque. Eso creo. Mensaje nuevo. “Está bien, cuando quieras. Para vos estoy siempre”. Ok, agarre la almohada y la puse donde estaban mis pies. Capaz asi podia conciliar el bendito sueño. La cuestion era que no. Me levante al baño, la habitación de Joe estaba vacia, como todas las noches. Deberia estar en la fiesta de Natalie con sus amigas, y ella. La puerta de Abigail estaba cerrada, pero se escuchaba algo de fondo. Deberia estar mirando la tele o algo por el estilo. Capaz dormida por los sedantes que le habian dado. Mejor era no molestarla. Baje las escaleras. Mi cuerpo necesitaba liquido. Por la ventana de la cocina vi un taxi estacionado justo en la puerta. Y de ahí bajo ella. Tenia unas delicadas sandalias color piel haciendo juego con su cinturón. Una pollera bastante arriba de sus rodillas, floreada. Podia distinguir los colores verde, lila, blanco y morado. Una fina musculosa blanca terminaba de cubrirla. Su pelo relucia como siempre, y mientras caminaba dejaba esa estela a su alrededor. Me apresure a ir hacia la puerta de entrada. No queria que tocara el timbre y pudiera despertar a mamá o a Abi. No estaba en sus planes igual porque cuando abri estaba con el celular en su mano. La mire de arriba a bajo de nuevo. Y me mire a mi. Bermudas rayadas de pijama y una remera blanca en V. Estaba bien acorde a la situación.
Jaz: - Lamento haber venido sin avisarte, es que no soportaba mas sin verte – dijo mientras me abrazo y beso mi mejilla haciendome dar escalofrios otra vez. Pero esta vez era real, la tenia enfrente mio.
Nick: - Esta bien, no te hagas drama – que podia decirle? – Yo tambien queria verte… - porque salian de mi boca esas palabras?.
Jaz: - Se me hace tan difícil saber que no somos lo que eramos – sonrio y entró a casa – Que estas solo?.
Nick: - No – dije cerrando con llave, luego con un gesto la invite a que se siente en el sillon – Esta mi mamá y Abigail.
Jaz: - Ah, la rapidita – dijo riendo, a que se referia con eso?.
Nick: - La que? – me hice el desentendido – Rapidita… porque? – me sente a su lado.
Jaz: - Parece que en la fiesta de Frankie la estuvo pasando bastante bien… según me dijeron – tocó mi pierna y me miro a los ojos – pero no vine a hablar de ella – bueno en realidad yo queria saber que habia pasado en la fiesta.
Nick: - A que viniste entonces? – como si no supiera la respuesta.
Jaz: - A esto – rio.
En menos de dos segundos se habia ubicado perfectamente rodeando mi pelvis con sus piernas, atrayéndome hacia ella por mi cuello. Beso mis labios, como nunca jamas lo habia echo. Soy un chico, y actuo por instinto. Eso creo. Me paré con ella acuestas y subimos hasta mi habitación.
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