domingo, 7 de febrero de 2010

Chapter 17

Y entro por la puerta la unica persona que mi corazon deseaba ver. Bueno en realidad entro ella y mi hermano. No me gustaba verlos juntos. Me ponian los nervios de punta. Lo conocia a Joe, sabia que haria cualquier cosa para tenerla en su cama. Asi era él. Pero no creo que una chica como Abi se fijara en él.
Se sento al lado mio en el sillon de tres cuerpos. Lo unico que puedo decir era que el mio temblaba al saber que podia rozar esa hermosa y delicada piel. Yo estaba mirando ‘nada’ divertido en la tele. Asi que me pregunto si podia cambiar de canal. Ya habia almorzado, parece que ella tambien. Asi que no tuve mejor idea que invitarla a tomar algo a Starbucks. Se soprendio pero accedio rapidamente. Joe nos miraba desde la cocina mientras deboraba lo que mamá habia cocinado. Me dijo que se cambiaria por una ropa mas casual, ya que venia del trabajo. Asi que espere paciente a que volviera.
Me desilucione un poco cuando la vi con una musculosa blanca, un jean y zapatillas. Aunque el pelo recojido le quedaba hermoso. No podia pretender mucho no era una cita, una simple salida de amigos. Si claro, en el mundo real. En mi cabeza era nuestra primera cita.

Abi: - Ya estoy lista – dijo sonriendo.
Nick: - Perfecta… PERFECTO – trate de corregirme.

Me conto sobre su trabajo mientras ibamos en el auto. Estaba muy entusiasmada, tenia otra cara. Mas hermosa que antes. Estaba seguro de que cuando todo su dolor pudiera abandonar ese frágil cuerpo, lo seria mas. Era tan difícil manejar con ella al lado. Mi vista se desviaba a sus ojos, sus cabellos rebeldes por culpa del viento que entraba por la ventanilla. Su boca, daria mi vida por probar esos labios, sentir su corazon latir junto al mio.
Me perdi de lo que me contaba, pero siempre un ‘ajam, si, claro, obvio’ eran mis mejores amigos.
Estacione y entramos al lugar. Habia bastante gente asi que nos pusimos en la cola, mientras que ella me preguntaba acerca de mi vida. Le conte acerca de mi carrera solista y que este era mi ultimo año en la escuela. Habia olvidado que ella era casi dos años mayor que yo. En fin, no me importaba. No era tanta la diferencia. Hasta que me pregunto sobre mi vida amorosa.

Nick: - Nada mas tuve una novia en mi vida – mire mi frappucino – es una de las chicas con las que fuimos a la fiesta – ella escuchaba atentamente a mi historia.
Abi: - Cual de todas? – dijo y luego capturo el sorbete con sus labios y succiono, pude ver como el liquido subia por el tubito, llegaba hasta su boca y luego lo tragaba… Ok, desubicado y un poco obsesivo me tornaba cuando se trataba de ella.
Nick: - La rubia, Jazmin – levante los ojos – me dejo por otro – la voz se me estaba quebrando, que me pasaba? – en realidad yo la vi con el otro en una fiesta y bueno, termino todo.
Abi: - Y tiene el descaro de seguir viniendo a tu casa? – no queria sonar como que todavía sentia cosas por ella.
Nick: - Obvio, ya lo supere. Aparte no era mi tipo, se lleva mejor con Joe y sus amigas, de fiesta en fiesta – dije riendo.
Abi: - Asi que no sos un chico de fiestas? – sonrio y senti que mis brazos caian, tenia el poder de hacerme sentir… nada.
Nick: - Prefiero quedarme en casa escribiendo… mirando peliculas… aunque amo el deporte. Deberiamos salir al parque a hacer algo – siempre buscando una excusa para tenerla cerca Jonas.
Abi: - El deporte definitivamente no es lo mio – mi cara de decepcion seguro la asusto – pero podemos salir a caminar o a correr por el parque – dijo con una sonrisa mas hermosa que las anteriores y por suerte me devolvió la mia.
Nick: - Empezamos mañana – dije entusiasmadisimo

Ella me devolvió la sonrisa. Caminamos un rato y después volvimos a donde habia dejado el auto. Podia decir que me tenia mucho mas que enamorado. Estaba perdido. Cuando le iba a abrir la puerta veo que tenia su musculosa manchada con sangre en la espalda.

Nick: - Abi tenes manchado con sangre – queria tocarla pero no debia.
Abi: - QUE? – dijo mirando su pantalón
Nick: - No boba… - dije riendo – en la remera – la toque y se me erizo la piel.
Abi: - Ah… - note su pequeño nerviosismo – me golpee el otro dia con la cama – dijo levantandose la remera por la espalda – Sigue sangrando?

Habia quedado paralizado. No podia hablar. Tenia la boca abierta pero las palabras no salian. Pude ver como una pequeña gota de sangre se deslizaba por su piel que cubria cada uno de los huesos de su columna vertebral. Saque un pañuelo descartable de mi morral y la seque. Tenia un corte bastante profundo no parecia cicatrizado aunque parecia que tenia varios dias. Se veia un poco infectado.
Subimos al auto, debia curarle eso y las demas heridas de su pequeño corazon.

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