domingo, 7 de febrero de 2010

Chapter 16

Lunes a la mañana. Primer dia de trabajo. Me levante con animo. Si creo que por primera vez en New Jersey. Me puse mi ‘ropa de trabajo’ y baje a desayunar. Ahí se encontraba Denisse, gracias a Dios tenia todo preparado. Era un amor de persona. Tome mi café y un par de tostadas y parti. Cuando llegue me explicaron que era lo que debia hacer. Muy facil. Atender el telefono y derivar llamadas. Era una empresa bastante grande aunque no mucho el habitáculo que compartiamos con mi nueva compañera de trabajo. Se llamaba Sofia. Tuvimos buena quimica desde el segundo minuto en que nos conocimos. Termino de explicarme lo que debia hacer (nada). Asi que terminamos charlando de nuestras vidas. Ella tenia 16 años. Estaba en la empresa porque era la hija de uno de los dueños. Asi que iria al colegio por la tarde, cuando este empezara. Yo le conte mas o menos mi larga historia. Ella me conto que estaba enamorada de uno de sus compañeros de colegio. Por el cual habia roto la relacion con su mejor amiga Jazmin, cuando ella se puso de novia con este chico. La entendi demasiado. Debe ser muy feo perder a tu mejor amiga. Mas que a tu novio. Termino el horario de trabajo y fuimos con Sofia a comer a un lugar de comidas rapidas. La pase muy bien con ella. Realmente me caia de diez. Estaba feliz de poder tener una ‘amiga’ aca. Si asi iban a ser todos mis dias de trabajo, con gusto continuaria.
Pero mi calvario comenzo cuando vi a Joseph sentado en la puerta de su casa. Obviamente interrumpiendo mi paso.

Joe: - Abi, queria pedirte disculpas por como actue estos ultimos dias – lo decia enserio? – Realmente lo siento mucho, de verdad – se paró – Solo que mi cerebro… mis hormonas me jugaron una mala pasada. Quiero que sepas que yo no soy asi para nada, y quiero que las cosas esten bien entre nosotros.
Abi: - Esta bien Joseph, hago de cuenta que no paso nada – dije corriendolo para poder entrar.
Joe: - No quiero que hagas de cuenta que no paso nada… porque pasó – rió – Pero quiero que te olvides de cómo te trate, realmente no quise hacerlo.
Abi: - Esta bien, ya esta, me olvide de todo. Quedate tranquilo – dije sonriendo.
Joe: - Una simple sonrisa tuya me hace perder el control – dijo tomandome delicadamente del cuello.

No pude resistirme y lo aferre a mi de su cintura. Él era el que me hacia perder el control. Volver a sentir sus labios sobre los mios era una sensación imposible de explicar. Quien le habia enseñado a besar tan perfectamente? Con sus manos ejercia una pequeña presion sobre mi cabeza para poder entrar mas profundamente a mi boca. Mis manos que se encontraban en su cintura se colaron por debajo de su remera y pude sentir de nuevo esos marcados abdominales que tanto extrañaba. La cosa ya se estaba poniendo… en la puerta de su casa!
Con delicadeza lo detuve. Pude ver en sus ojos la ira de que otra vez lo iba a dejar con ganas de mas. Le pedi perdon en susurro, besé esos labios rojos por ultima vez antes de entrar a la casa.

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